
Existen dos tipos de anemia que pueden afectar a la mujer durante el embarazo:
Anemia ferropénica y anemia megaloblástica. El tipo de anemia más común durante el embarazo es la anemia ferropénica y se debe a una falta de hierro.
Las verduras y legumbres ricas en hierro contienen la cantidad de hierro suficiente para una mujer sana. Pero, durante el cuarto y quinto mes de embarazo la necesidad de hierro aumenta, por lo que se recomienda un suplemento, como el complemento alimenticio que os he comentado en alguna ocasión , NATALBEN.
Para mejorar la absorción de hierro se recomienda consumir dichos suplementos con jugo o zumo de naranja o limón. Esto impide su oxidación, forma en que el organismo no puede absorber el hierro. La anemia megaloblástica es poco común, pero se debe a la carencia de ácido fólico o vitamina B. Este tipo de anemia debe combatirse pues la carencia de ácido fólico puede provocar trastornos en el desarrollo del feto, malformaciones o aborto. Los vegetales de hojas verdes son ricos en ácido fólico. Así que una dieta rica en verduras puede prevenir y hasta tratar dicha deficiencia.
Anemia ferropénica y anemia megaloblástica. El tipo de anemia más común durante el embarazo es la anemia ferropénica y se debe a una falta de hierro.
Las verduras y legumbres ricas en hierro contienen la cantidad de hierro suficiente para una mujer sana. Pero, durante el cuarto y quinto mes de embarazo la necesidad de hierro aumenta, por lo que se recomienda un suplemento, como el complemento alimenticio que os he comentado en alguna ocasión , NATALBEN.
Para mejorar la absorción de hierro se recomienda consumir dichos suplementos con jugo o zumo de naranja o limón. Esto impide su oxidación, forma en que el organismo no puede absorber el hierro. La anemia megaloblástica es poco común, pero se debe a la carencia de ácido fólico o vitamina B. Este tipo de anemia debe combatirse pues la carencia de ácido fólico puede provocar trastornos en el desarrollo del feto, malformaciones o aborto. Los vegetales de hojas verdes son ricos en ácido fólico. Así que una dieta rica en verduras puede prevenir y hasta tratar dicha deficiencia.






